Lo más reciente

Desapego


A veces creo que no solamente se me enfermo en páncreas, sino también el alma. Quizás el proceso de recuperación de mi alma sea igual de desesperantemente larga como la de mi cuerpo. Quizás soy un tipo demasiado débil y que se dejó afectar por lo que vivió y vio en las dos ocasiones que estuvo hospitalizado. Los que alguna vez han estado en la emergencia de un hospital venezolano entienden de lo que hablo. Si el infierno existe, debe ser igual a eso.

En estos días estaba leyendo sobre un término que me llamó la atención. El término "bloqueo emocional". Creí que podría ser lo que estoy pasando actualmente, pero no es así. El bloqueo emocional implica la ausencia de sentimientos por un período de tiempo. No es mi caso, porque muchas veces me siento enojado, muy enojado. Y es algo tonto, porque no gano nada con estar enojado con la vida, porque a la vida no le intereso un carajo.

He perdido la capacidad, o mejor dicho, ya no tengo la paciencia suficiente para relacionarme con la mayoría de los seres humanos. Tengo una apatía generalizada hacia las relaciones humanas y cuando intento forzar esa apatía todo sale mal. Generalmente la gente dice "Hola" esperando fomentar una amistad y deja que la otra persona haga el resto. Ya no quiero ser yo el que tenga que convencer a nadie para que sea mi amigo, no porque no quiera, sino porque no tengo fuerzas para ello. Se que nadie entiende este punto, porque en general en cuestiones de sentimientos, no hay palabras suficientes que puedan ilustrarlos o hacerlos comprensibles.

¡Pero es que tu te la pasas discutiendo con la gente Daniel! Si, es verdad, generalmente cuando alguien viene con su mierda hacia mi, hago que se la meta por el culo. Eso es por lo poco permeable que soy a la mierda ajena. El poco nivel de tolerancia que poseo hacia muchas cosas. Para ello he decidido ir guardándome para mi, las cosas que pienso o siento. Poco a poco he ido tuiteando menos, posteando menos, hablando menos. Tengo que fabricarme una coraza de teflon a la que todo le resbale. Así por lo menos, si no soy feliz, tendré paz.

En diciembre mi hermano me regaló un par de zapatos adidas. Se ve que son muy caros, y a todo el mundo les gusta, pero a mi no. Sin embargo me los pongo casi todos los días. Primero lo hice para que nadie se sintiera mal, ahorita porque mi otro par de zapatos deportivos (que si me gustan) se me rompieron. Cuando me pongo esos zapatos ya no pienso si me gustan o no, solo me los pongo y ya. A ese grado de conformidad quiero llegar con todas las cosas de mi vida. Es algo como "¡paren el autobús que me quiero subir!", aunque no me guste el autobús, la ruta que tomará o el destino del mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Peliculas Gay Designed by Templateism.com Copyright © 2014

Imágenes del tema: Bim. Con la tecnología de Blogger.